Fisioterapeutas buscan autorización para prescribir ciertos medicamentos
Los fisioterapeutas en España buscan obtener la capacidad de indicar, usar y autorizar ciertos medicamentos, según una propuesta del Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España (CGCFE) a la ministra de Sanidad. Esta iniciativa cuenta con el respaldo de la Asociación Española de Fisioterapeutas (AEF).
Puntos clave de la propuesta:
- Medicamentos sin receta: El objetivo principal es desarrollar la normativa que permita a los fisioterapeutas indicar, usar y autorizar la dispensación de medicamentos no sujetos a prescripción médica. Esto incluye analgésicos como el paracetamol, laxantes, expectorantes mucolíticos y antihistamínicos/descongestivos.
- Base legal existente: El Real Decreto 1/2015 ya contempla esta posibilidad en su artículo 79, pero se requiere que el Ministerio de Sanidad promueva la regulación para que las Comunidades Autónomas puedan acreditar a los fisioterapeutas para emitir órdenes de dispensación.
- Medicamentos con receta (guías): A largo plazo, se plantea la creación de guías que permitan a los fisioterapeutas trabajar con ciertos medicamentos sujetos a prescripción facultativa, como cremas antibióticas para el suelo pélvico y ayudas ortoprotésicas (muletas, mangas de compresión).
- Modificación de pautas farmacológicas: Se propone que los fisioterapeutas puedan ajustar las pautas de medicamentos de sus pacientes, especialmente para reducir la dosis en casos de dolor musculo-esquelético cuando la fisioterapia esté funcionando, o incluso considerar su retirada si interfieren con el tratamiento.
- Formación: El CGCFE defiende que los fisioterapeutas cuentan con formación farmacológica suficiente en sus estudios de grado. Además, han ofrecido cursos de farmacología para fisioterapeutas para ampliar sus conocimientos en esta área.
Beneficios de esta medida
Para los Pacientes:
- Acceso más rápido al tratamiento: Se reducirían las demoras al no tener que esperar una cita con otro profesional médico para obtener ciertos medicamentos relacionados directamente con su tratamiento fisioterapéutico (especialmente medicamentos sin receta).
- Atención más coordinada e integral: El fisioterapeuta, que conoce de cerca la condición del paciente y su progreso, podría tomar decisiones más oportunas sobre la medicación complementaria al tratamiento físico.
- Mayor comodidad y menor burocracia: Se evitarían desplazamientos y trámites adicionales para obtener medicamentos de uso común en fisioterapia.
- Potencial reducción de costes: Al agilizar el proceso, se podrían evitar consultas adicionales y, por ende, gastos asociados.
- Mejor seguimiento del tratamiento: El fisioterapeuta podría ajustar o incluso reducir la medicación en función de la evolución del paciente gracias a las técnicas fisioterapéuticas, lo que podría llevar a un uso más racional de los fármacos.
Para el Sistema Nacional de Salud (SNS):
- Reducción de la saturación en otros niveles asistenciales: Al asumir los fisioterapeutas la capacidad de indicar ciertos medicamentos, se liberaría tiempo de consulta de médicos de atención primaria y especialistas.
- Optimización de recursos: Se aprovecharía la formación y las capacidades de los fisioterapeutas, permitiéndoles contribuir de manera más completa al sistema sanitario.
- Potencial ahorro económico a largo plazo: Una atención más eficiente y una posible reducción en el uso innecesario de ciertos medicamentos podrían generar ahorros.
- Mejora en la eficiencia general del sistema: Los procesos asistenciales podrían ser más fluidos y ágiles.
Para los Fisioterapeutas:
- Mayor autonomía y reconocimiento profesional: Se ampliarían sus competencias y se les otorgaría una mayor responsabilidad en el manejo de sus pacientes.
- Capacidad de ofrecer un tratamiento más completo: Podrían integrar de manera más efectiva la medicación no sujeta a receta en sus planes de tratamiento.
- Mayor satisfacción profesional: Al poder utilizar todas sus herramientas y conocimientos, su labor sería más resolutiva.
- Trabajar al 100% de su competencia: Se eliminarían limitaciones que actualmente les impiden abordar ciertos aspectos del tratamiento de manera autónoma.
Para Otros Profesionales Sanitarios (potencialmente):
- Mayor claridad en la colaboración interdisciplinar: Si se establecen guías claras y protocolos, se podría mejorar la coordinación entre fisioterapeutas y otros profesionales, como médicos y enfermeras.
- Concentración en casos más complejos: Los médicos podrían dedicar más tiempo y recursos a pacientes con patologías más complejas si los fisioterapeutas gestionan de forma autónoma casos que requieren medicación no sujeta a receta o ajustes menores en pautas.
Es importante señalar que la implementación de esta medida requeriría una regulación clara, protocolos de actuación y una formación adecuada para garantizar la seguridad y la calidad de la atención.
Situación actual:
La propuesta ha sido presentada a la ministra de Sanidad, quien se ha comprometido a estudiarla y trabajar en ella con el CGCFE y la AEF. El siguiente paso sería el desarrollo de la normativa necesaria, especialmente para la indicación de medicamentos sin receta médica, tal como lo permite el Real Decreto 1/2015. Para los medicamentos con receta, se requeriría la creación de guías y un mayor consenso con otras profesiones sanitarias, aunque los fisioterapeutas se muestran abiertos al diálogo para evitar controversias.